
'La dama duende', una de las obras de MIC Producciones representada en el Festival Olmedo Clásico. Foto: ©Javier Naval.
09 julio 2026
El mapa escénico del verano: una ruta por los festivales de teatro que no necesitan ni decorado
De Almagro a Olite, de los grandes textos del Siglo de Oro a la creación contemporánea, recorremos algunas de las citas escénicas más interesantes de la temporada
El teatro también es para el verano. Mientras las playas se llenan de sombrillas y los festivales de música acaparan los focos, hay pueblos donde el patrimonio deja de ser un decorado para convertirse en escenario. Teatros romanos, corrales de comedias, castillos y plazas históricas vuelven a cobrar vida con algunas de las propuestas escénicas más interesantes de la temporada.
Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro (Ciudad Real, hasta el 26 de julio)
Almagro es el corazón del teatro del Siglo de Oro y la razón está en su maravilloso Corral de Comedias. Escondido en una posada de la Plaza Mayor, donde permaneció oculto durante siglos hasta que una baraja de cartas delató su existencia, es el único que conserva intacta su arquitectura original. La 49ª edición del festival recupera precisamente la imagen de aquellos naipes para desplegar una programación donde el juego funciona como metáfora de resistencia e invitación a dejarse llevar. Cervantes se lleva buena parte de la mano, con ocho montajes que revisitan sus textos, como Palabra de perro, la aproximación de Juan Mayorga a El coloquio de los perros, o Cautivas por Cervantes que vuelve sobre uno de los grandes temas de su obra, para mirar desde el presente a las mujeres encerradas en sus textos.
Festival de Teatro de Olite (Navarra, del 17 de julio al 2 de agosto)
Olite parece una fantasía de Walt Disney. Una villa medieval, a tan solo media hora de Pamplona, trufada de torres, almenas y palacios que el Festival de Teatro de Olite transforma en un escenario a cielo abierto. Teatro, danza, clown o performance se entremezclan en una programación pensada para todos los públicos. Además, este año amplía su mapa y lleva las artes escénicas también a Tafalla, Beire, Pitillas y San Martín de Unx.
Justo a los pies del Palacio Real se levanta La Cava, el escenario principal, donde se estrenan algunas de las apuestas más esperadas de esta edición, como Leonora, la aproximación de Alberto Conejero al universo de la pintora Leonora Carrington, o Itzulera, de Dejabu Konpainia, una road movie escénica en euskera que cruza teatro, cine en directo y poética visual. Desde México y tras su paso por el Grec, llega Mi madre y el dinero, donde Conchi León parte de la historia laboral de su propia madre para reflexionar, con humor y emoción, sobre nuestra relación con el dinero.
Festival Olmedo Clásico (Valladolid, del 17 al 26 de julio)
El Festival Olmedo Clásico lleva veinte años demostrando la cantidad de registros que caben bajo la etiqueta de «clásico». Y pocos lugares hay más apropiados para hacerlo que la villa vallisoletana que Lope de Vega colocó en el mapa escénico. Entre la Corrala del Palacio del Caballero y la Plaza Mayor se suceden tragedias, comedias, música y teatro con algunos de los grandes títulos del repertorio áureo. Como no podía ser de otra manera, Lope ocupa un lugar central en esta edición: la Compañía Nacional de Teatro Clásico inaugura el festival con El caballero de Olmedo, en versión y dirección de Laila Ripoll; La dama boba explora su faceta más luminosa y cómica; y La vengadora de las mujeres recupera una de sus comedias menos representadas.
MIT Ribadavia (Ourense, del 17 al 25 de julio)
Famosa por sus vinos y su judería, Ribadavia también se ha ganado un lugar destacado en el mapa escénico gracias a la MIT, una de las grandes citas del teatro contemporáneo en Galicia. Desde hace más de cuatro décadas, la Mostra Internacional de Teatro convierte esta pequeña villa ourensana en un escenario expandido, con funciones que saltan del castillo a las plazas, las iglesias e incluso las aldeas del municipio. La memoria articula buena parte de la programación. La nueva creación de Chévere, ICTUS (anatomía de «A derradeira leición» de Castelao), inaugura el festival inspirándose en la obra con la que Castelao rindió homenaje a los maestros asesinados por el fascismo español. También mira al pasado A Fortaleza, que recupera la historia de las guerrilleras antifranquistas gallegas a través de la figura de la maqui Chelo. Desde Portugal llega José Afonso, ao vivo nos Coliseus, 1983, un montaje que evoca los últimos grandes conciertos del autor de Grândola, Vila Morena.
FETALe (Urones de Castroponce, Valladolid, del 1 al 23 de agosto)
Hace treinta años, nadie habría imaginado que la representación de Lisístrata en una antigua cantera de arena acabaría dando origen a uno de los festivales más estimulantes del teatro rural español. Desde entonces, FETALe ha convertido Urones de Castroponce en un escenario abierto donde las plazas, las eras o las escuelas forman parte de la función. Fue precisamente una obra sobre la despoblación en una nave agrícola la que inspiró la construcción del Corral de Anuncia, sede del festival. Aunque la programación de esta 30.ª edición aún no se ha anunciado, FETALe volverá en agosto con la misma vocación, demostrar que el teatro no necesita de grandes infraestructuras para transformar un territorio.
Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida (Badajoz, del 3 de julio al 30 de agosto)
En pocos escenarios los clásicos cobran tanto sentido como en el Teatro Romano de Mérida. Cada verano, el festival convierte ese escenario único en un espacio donde los grandes mitos grecolatinos dialogan con el presente a través de lenguajes renovados. Un buen ejemplo es Electra Jonda (del 8 al 12 de julio), una reinterpretación del mito de Electra ambientada en un cortijo andaluz que fusiona teatro, flamenco y danza.


