
Exposición sobre Mercè Rodoreda en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona con paneles y materiales de la autora
, 23 abril 2026
Siete paradas profanas para celebrar el Día del Libro (o prolongarlo el resto del año)
Desde una torre medieval a una feria “mutante” de autoedición: te proponemos un recorrido por esos espacios en donde la literatura se sale de la página
Hay muchas formas de acercarse a los libros y no todas caben en un mismo formato. Para celebrar este 23 de abril, el Día del Libro, os proponemos un recorrido por esos lugares donde la literatura cambia de forma o se mezcla con otras disciplinas: exposiciones, lecturas, cines o imprentas.
Una lectura colectiva en Madrid
Empezamos por un clásico. Hace treinta años, el Círculo de Bellas Artes decidió centrar el Día del Libro en el aniversario de la muerte de Cervantes y, de ese cumpleaños total, nació una de las tradiciones literarias más singulares de la ciudad: la lectura continuada del Quijote. Durante varios días, miles de personas se relevan para revivir en voz alta las aventuras del hidalgo, que hace honor a su universalidad, adoptando todo tipo de acentos y cadencias. La lectura se combina además con visuales, sonorizaciones y actuaciones, transformando el gran clásico de la literatura en una nueva novela experimental.
Un refugio en Santillana del Mar
Los libros unieron a los editores Jesús Polanco y Pancho Pérez González, fundadores de la editorial Santillana, y ese vínculo devolvió a la Torre de Don Borja al mapa cultural. Reconvertido en espacio de arte y pensamiento, tras esa fachada medieval, esconde tres increíbles bibliotecas. Una isabelina, con los fondos de su primera propietaria, la infanta Paz de Borbón; «tan bonita que parece pintada», decía el viñetista El Roto. La segunda está dedicada a la pasión de Pérez González por la literatura iberoamericana, con una colección que roza los 20.000 ejemplares. Y la última, centrada en el arte, dialoga con obras de pequeño formato de Elvira Amor o Joan Hernández. Un destino para conocer el valor cultural y patrimonial de los libros.
Un cine en Compostela
Aquí no importa si eres “más del libro o de la peli”: Numax ha conseguido conciliar ambos universos, convirtiéndose en uno de los espacios más estimulantes de Santiago de Compostela. Impulsado por una cooperativa cultural, desde su sala de cine apuestan por creadores emergentes, estrenos independientes y ciclos temáticos. A su vez, la librería da cabida a presentaciones, clubs de lectura y una selección cuidada al milímetro, basada en el criterio del equipo y el gusto de sus habituales. Los libros no están ordenados por editoriales, todo está pensado para producir el encontronazo y la sorpresa.
Una exposición en Barcelona
Al margen de la euforia de Sant Jordi, para quienes busquen un respiro entre rosa y rosa, en el centro CCCB todavía puede visitarse Rodoreda. Un bosque: una inmersión en el universo de la escritora catalana Mercè Rodoreda, alejado de tópicos y lecturas complacientes, que reivindica su carácter radical. Exhaustiva y un tanto inquietante, la exposición recorre los grandes temas de su obra -la inocencia, el deseo, la guerra, las casas barcelonesas, la metamorfosis y el alma-, mientras sus textos dialogan con obras de Suzanne Valadon, Leonora Carrington o Fina Miralles.
Una feria mutante
Otro clásico madrileño: la feria de publicación independiente, Libros Mutantes, regresa este fin de semana a La Casa Encendida. Entre fanzines, proyectos gráficos y demás propuestas de espíritu do it yourself, podremos encontrar iniciativas procedentes de Grecia, Irán o Corea del Sur. También se hablará mucho de diseño, con invitados como el estudio Display, procedente de Praga, que abordará el proceso de nombrar una tipografía o Able Zine, una plataforma londinense impulsada por y para personas con discapacidad, con un taller sobre estrategias de accesibilidad en el diseño editorial.
Una casa en Valladolid
Tras años buscando una sede en condiciones, las mudanzas siempre son complicadas, el Palacio de Butrón custodia ahora el patrimonio literario y emocional de Miguel Delibes. Una puerta a lo cotidiano que recorre los espacios en los que vivió (han recreado el salón y el despacho original, así como su austera habitación) y todos esos objetos que han dado forma a sus novelas. Está la mesa robusta dónde escribía, el retrato de Ángeles de Castro, la eterna Mujer de rojo sobre fondo gris; o la bicicleta con la que recorría el paisaje castellano de sus libros.
Un taller gráfico en Bilbao
Gutenberg estaría orgulloso de La Taller, un proyecto bilbaíno que rescata el espíritu artesanal de la imprenta y lo conecta con la experimentación gráfica. Funciona como galería de arte, dando espacio a creadores emergentes; como taller de grabado, especializado en técnicas de calcografía y xilografía, y, en su faceta editorial, se convierte en un laboratorio periodístico desde el que editan revistas como Minerva. Un pequeño santuario para entender cómo nacieron los libros y hasta dónde pueden llegar.
