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Paolo Roversi en Fundación MOP, una razón más para poner rumbo a A Coruña

Cerca de 200 fotografías recorren el universo creativo del maestro italiano, donde la belleza, la duda y la luz convierten cada retrato en una aparición.

La fotografía, para Paolo Roversi, es un presente continuo. “Hay un aspecto fantasmal cuando miras una foto de alguien. Es una fantasía que haya alguien frente a nosotros, una presencia ausente, una ausencia presente”, suele decir. Esa ambigüedad recorre la gran exposición que la Fundación MOP le dedica este verano al fotógrafo italiano en el Muelle de Batería del puerto de A Coruña. De entrada libre hasta el 20 de septiembre, Doubts propone un recorrido por casi 200 retratos en los que la luz, el desenfoque y la penumbra le otorgan un carácter etéreo y místico, más cercano a una aparición que a una fotografía.

Las dudas están en el título porque para Roversi son un motor creativo, pero también han definido la forma en la que, junto a la comisaria Clara Belville, ha revisitado su archivo. Seleccionadas con mucha vacilación, lejos de poner fecha a una carrera de casi cinco décadas, Doubts reúne retratos icónicos e imágenes inéditas a través de nueve secciones (Theatre, Appearances, Shadows, Doubts, People, Presence, Grace, Beauty y Fading) que funcionan como una suerte de mapa creativo.

Fading Paolo, Paris, 1984. Paolo Roversi

Todo comenzó en un verano español

Mucho antes de fotografiar a Kate Moss, Rihanna o Rosalía, Paolo Roversi era solo un adolescente que pasaba las vacaciones con su familia en España cuando, en uno de esos veranos, un tío suyo le dejó una cámara Minolta. La experiencia le marcaría tanto que al volver improvisaría un laboratorio en casa para empezar a revelar sus propias imágenes en blanco y negro.

“Indiferente a las modas pasajeras, Paolo ocupa un lugar único en la fotografía de moda: está en el corazón del sistema y, al mismo tiempo, al margen de él”, apunta Marta Ortega en el libro que acompaña la exposición. Quizá porque tampoco tenía pensado dedicarse a la moda. Trabajaba como fotoperiodista de la agencia Associated Press a principios de los setenta, cuando el director de arte de Elle, Peter Knapp, lo descubrió y lo convenció para mudarse a París. La ciudad le abrió las puertas a las cabeceras y firmas más importantes de la industria, desde Marie Claire y Vogue hasta Dior y Valentino.

Imágenes de sala de la exposición 'Doubts' de Paolo Roversi. Cortesía de la fundación MOP.
Imágenes de sala de la exposición 'Doubts' de Paolo Roversi. Cortesía de la fundación MOP.

Su obra se construye entre luces y sombras

Entrar en Doubts es casi como colarse en su estudio parisino. Siguiendo la estela de fotógrafos como Irving Penn, Roversi concibe el estudio como un “teatro de sombras” donde la complicidad del artista y el fotografiado se encuentran: “Cada cual llega con un estado emocional propio que se debe canalizar para así crear una fotografía bella”. Tampoco hay soberbia en el hecho de considerarse a sí mismo artesano. Ese espacio de “reclusión” le permite ejercer un control absoluto sobre cada elemento de la imagen, jugando con la iluminación o la exposición a su antojo. Lo más interesante es que no busca la perfección técnica, sino que crea un espacio de luces y sombras para que se produzca lo inesperado.

En la sala People, llena de fotos de carnet realizadas entre 1996 y 1997, esa «artesanía» alcanza su máxima expresión. Roversi ideó una especie de fotomatón que colocó en la tienda Tati, donde los clientes y empleados entraban a retratarse, pero sólo cuando él consideraba el momento adecuado, disparaba. El resultado son unos retratos en apariencia sencilla que logran capturar algo mucho más difícil, su verdadera identidad. Lo vemos también en sus impactantes desnudos, donde aparecen suspendidos entre claroscuros, casi como esculturas. Como ha explicado el propio fotógrafo, detrás de esas imágenes no hay una investigación anatómica ni una mirada provocadora o sexualizada, sino el intento de capturar la personalidad, lejos de maquillaje y ropa.

Doubts, Paris 2026. Paolo Roversi for d la Repubblica. Cortesía de MOP Foundation.
Doubts, Paris 2026. Paolo Roversi for d la Repubblica. Cortesía de MOP Foundation.

Hizo de la Polaroid su lenguaje

El trabajo de Paolo Roversi está estrechamente ligado a las Polaroids. Los fotógrafos las usaban para realizar pruebas antes de la sesión definitiva, pero él vio algo más en ellas, y convirtió esas imperfecciones en parte de sus “cuentos de hadas”: los contornos difusos, los colores velados y cierta sensación de fragilidad les dan otro aire.

“Parecen cobrar vida ante nuestra mirada… sus imágenes emocionan al punto que resulta imposible confinarlas a una página, a una pared”, escribía el crítico Vince Aletti. Porque Doubts es el testimonio de un fotógrafo que, en su búsqueda obsesiva de la belleza, ha construido uno de los universos más icónicos y enigmáticos por los que podemos pasearnos este verano.

Molly, Paris, 2015. Paolo Roversi

Doubts puede visitarse gratuitamente en el Muelle de Batería de A Coruña hasta el 20 de septiembre. Además, la Fundación MOP ha programado Summer Photo Lab 26, un taller para niños de entre 7 y 12 años inspirado en la obra de Paolo Roversi que propone acercarse a la fotografía a través de la observación y la experimentación.